Mostrando entradas con la etiqueta Azahara. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Azahara. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de diciembre de 2017

The Marvelous Mrs. Maisel

No todo el mundo sabe que con Amazon Prime tienes acceso a su catálogo de series a la carta a través de Prime Video, y, mucho menos, que entre ellas tiene algunas obras maestras como la recientemente estrenada The Marvelous Mrs. Maisel.

Mrs. Maisel viene a contestar qué pasó con aquellas brillantes alumnas que estudiaban en Wellesley en «La sonrisa de Mona Lisa». ¿Qué hicieron tras graduarse con honores en la misticidad femenina?

Bien, lo consiguieron todo: una formación, un cuerpo fantástico gracias a la gimnasia perenne; un marido, dos hijos (niño y niña, por supuesto), un guardarropa de ensueño y, sobre todo, mantener ese ideal de mujer sin que los demás, y especialmente su marido, se dieran cuenta del trabajo que lleva. Todo ocurre como algo natural, fluido. Que nadie sospeche que hay un gran esfuerzo (y sacrificio) detrás.

Bien, pues cuando has conseguido todo, ¡hasta una boda perfecta que organizas tú misma! ¡Cuando eres un icono de los años 50 hecha mujer! ¿Qué ocurre cuando la perfección no es suficiente? Te han dado unas normas, unas planillas de ejercicios, unos modelos constantes para perpetuar este rol. Lo has hecho todo. Lo has conseguido todo. ¿Y aun así, tu marido te deja?

En serio. Tenemos a una protagonista que espera, pacientemente, peinada y con barra de labios (un símbolo de este periodo, que compran de tres en tres), en la cama, junto a su marido, a que este se duerma para ir a quitarse, en secreto, el maquillaje y las pestañas postizas; a ponerse los rulos y embadurnarse de crema. Y así, de todo menos cómoda, irse a la cama y dormir tal Tutankamon para despertarse antes de que suene el despertador, ir al baño, maquillarse, peinarse, y volver a la cama. Y fingir, cuando suena el despertador, que no lo ha oído ¡oh sorpresa! Ya que las mujeres, por supuesto, están así de divinas cuando se despiertan en la mañana.

Y este es el arranque de la serie donde la protagonista, Maisel, ha estado acompañando y animando la otra carrera de su marido, la “creativa”, como humorista en el Village. Porque también jugaban a hacerse los modernos, a ir con sus jerséis de cuello vuelto de color negro a clubes alternativos donde él hacía monólogos y ella tomaba notas para que mejorara en sus actuaciones. Y aplaudía. Como una auténtica fan de su hombre.

Pero resulta que su marido no solo es un fraude como pareja sino, y quizá más grave, como monologuista, ya que descubre que su actuación es robada. ¡Lo hacen todos, le dice!

Y aquí empieza su verdadero camino como individuo. Conociendo a otras mujeres, otras realidades. Saliendo poco a poco de esos apartamentos de ocho habitaciones de la parte alta de Manhattan. Y descubriendo, también, que la que tenía algo que decir, y de manera divertida, era ella.

A partir de ese momento irán apareciendo fantásticas secundarias, formando entra todas un tejido de mujeres que evidencian la diversidad que había tras la artificial imagen de ama de casa de los años cincuenta y también como, tras la aparente calma del agua estancada, surgía una corriente subterránea que terminará por emerger en los años sesenta.

Tras esta genialidad ­̶ entretenida, inteligente, divertida̶̶  está Amy Sherman-Palladino, una escritora con un estilo rápido y audaz, mordaz como la propia protagonista cuando se sube a un escenario, conocida por Rosanne y las Chicas Gilmore, que nos regala una magnífica madurez creativa.

Amazon ha comprado ya las dos primeras temporadas.

La versión resumida de la serie dirá que es la historia de un ama de casa que decide hacerse monologuista.

Ni es solo un ama de casa ni decide solo hacerse monologuista. Es una mujer que por fin pone en valor todas sus destrezas, innatas y aprendidas, a la vez que deja esa niñez impuesta por una sociedad podrida en sus cimientos.

Y este, el de convertirse en Mujer, es un viaje fascinante.


Os la recomiendo sin duda. 


miércoles, 29 de noviembre de 2017

KNIGHTFALL ¿la caída de los templarios o de HBO?

El 6 de diciembre se estrena Knightfall, la tan esperada aventura épica sobre los cruzados de History Channel que emitirá HBO y que parece llamada a acunar los corazones de los que en estas Navidades echen de menos Juego de Tronos.

Pude acudir al preesteno en España, donde acudió su protagonista Tom Cullen, y, la verdad es que me dejó sentimientos encontrados.

La serie nos narrará la caída de los templarios desde la caída de Acre en 1291, momento en el que arranca la serie, hasta (presumiblemente) su disolución el 13 de octubre de 1307. Viernes, por cierto, y origen de la leyenda de la mala suerte de esta fecha.

En principio, sin ver nada, la historia se presenta muy atrayente: caballeros, uniformes con halo romántico, espadas, batallas y nobles corazones. La Edad Media más idealizada y fantasiosa.

Al arrancar es inevitable pensar, en primer lugar, que se nota que History Channel no necesita un buen piloto para vender la serie: el primer capítulo, como fue el de Vikingos, es un tanto mediocre y muy muy introductorio.

La batalla de Acre es muy decepcionante, ya que las maquetas se hacen tan evidentes que dudas si estás viendo una gran producción o una de esas películas... Los personajes, maniqueos y sin fuerza. 

Algo está mal cuando se reúnen con el representante del Sultán y la historia que quieres ver es la de los musulmanes: qué interesante, qué ropajes, ¿saldrá qué ocurre desde ese lado y podremos comparar las culturas? ¿Y por qué luchan ellos?

No.

Decepción.

Así que nos quedamos solamente con la otra parte de la historia: la del hombre, blanco, cristiano, miembro de un “club” (de ricos, los templarios) que se dedica a prestar dinero, hacerse rico y a matar musulmanes. (¿?)

Como os imagináis, a estas alturas, la historia me pareció bastante inadecuada y arcaica en el peor de los sentidos. No sé qué pretende History Channel; igual este es el comienzo y dará giros poco a poco hacia la alianza de civilizaciones o, simplemente, a mostrar la complejidad que la época tuvo.

Veremos.

Pero me temo también que siga la estela de «El Código Da Vinci» de Dan Brown y sus secuaces. Empezando por asumir el dogma de fe de que el Santo Grial existió. Físicamente. Y que se luchan por símbolos y creencias y no por aprovechar oportunidades, acumular poder y riquezas. Un poco infantil para el público de HBO.

Algunos personajes secundarios seducen a la cámara y otros protagonistas son absorbidos por los estereotipos.  El Papa Bonifacio VIII (Jim Carter) está genial, además ¡nos alegra que el mayordomo de Downton Abbey haya ascendido!

En cambio, otros, como Guillermo de Nogaret (Julian Ovenden), personaje histórico con gran relevancia en la trama por venir, pasa por completo desapercibido y no suscita el más mínimo interés.

Para el resto de los actores creo, simplemente, que los papeles les han llegado demasiado pronto, y no ayuda a darle credibilidad a la trama.

El protagonista Landry, el caballero templario, está interpretado por Tom Cullen, que contaba con 31 años cuando se rodaron los capítulos. Y se nota. Físicamente tiene fuerza, pero le falta solera: nos contraponen el presente con 15 años atrás, cuando sucedió el asedio de Acre y lucho ferozmente con… ¿16 años?

Lo mismo ocurre con Juana de Navarra, madre de una adolescente Isabel, interpretada por Olivia Ross con ¿29 años? ¿Y hace de madura sexy que impone su voluntad de forma velada?

Creo que si se hubiera hecho la serie, por ejemplo, siete años más tarde hubiera beneficiado a todos, tanto a los actores y a su presencia, aportando verosimilitud y fuerza a los personajes, como al guion, que adolece de simpleza y de conocimiento superficial de la historia.

Y es que en el segundo capítulo la princesa Isabel grita a los cuatro vientos que quiere casarse y ser reina ¿de Cataluña? Este “detalle” no solo provocó la risa generalizada en la sala, si no que, a los historiadores presentes en la sala, nos ha hecho ponernos a la defensiva y desconfiar, por norma, de todo lo que se cuente. ¿Es este el rigor de una serie “histórica” de un millón de euros?

Por cierto, History Channel, qué pasa con la cabecera ¿no hay? ¿Falta esa obra de arte de síntesis cinematográfica que es la entradilla audiovisual? ¿No la tienen lista? La cabecera de Isabel es insuperable, pero hay que intentar con alguna que se la parezca. De nada.

En definitiva, estos dos primeros capítulos fueron un disparate; entretenido, violento y con sexo gratuito, pero inconexo y un tanto improvisado, que no sabemos cómo van a evolucionar. Al final del segundo se vislumbra un cambio de ritmo y empezamos a preguntarnos cosas, pero ni es Vikingos, ni El Ministerio del Tiempo, ni Los Borgia, producción, por cierto, de la que ha aprovechado parte del decorado en sus estudios en Praga. 

Seguiré la serie, la curiosidad de ver cómo salen de este embrollo es demasiado grande. Aunque al mismo tiempo temo que se quede en esta visión de la historia fragmentada, distorsionada y simplificada, que poco puede aportar si no la simplificación de nuestro propio pensamiento.


Espero que la calidad de los guionistas me sorprenda.



Plus de cotilleo: en el IMDb de Tom Cullen pone que mide 1,85cm. Solo puedo decir que hemosido engañados. 

sábado, 25 de enero de 2014

El color del año: el orquídea radiante

¿Sabéis ya que el color de este año es el orquídea radiante o qué? Es el Pantone del 2014, y ¡me encanta!

Para lo que no tengáis ni idea de qué es esto, el Pantone Matching System es un sistema de identificación, comparación y comunicación de colores para las artes gráficas: el más reconocido. Nació en los años 60. Y para los que hemos estudiado historia del arte es el "por fin": por fin una manera objetiva de diferenciar tonos. Porque vamos, ¡como que verde? ¿Verde qué? ¿Blanco cual? ¿Azul cómo? Es que así no se puede.

Yo estoy especialmente enamorada de este sistema, porque además cada año elige el tono estrella de la temporada: no penséis que el Zara se inventa nada....Y lleva tres años...

En el 2012 el Mandarina Tango (¡pero como he podido vivir sin este color!); nunca un color tan atrevido quedo tan bien a las pelirrojas pecosas...para el 2013 el Esmeralda...y en 2014 estad preparados para el Orquídea Radiante...y digo bien porque ya he visto electrodomésticos para hipsters de este tono...

Y es que un color no es solo un color. Desde que en el XIX surgieron los pigmentos industriales sabemos que las mezclas son infinitas...y una pizca de blanco, de rojo, de gris...una pequeña diferencia consigue una atmósfera (y unas sensaciones) totalmente diferentes.

Yo, por supuesto, tengo mis favoritos, algunos recientes y otros históricos. Algunos reproducibles y otros, no tanto. Os los enseño.

De los Pantone tengo pasión por el Mandarina Tango: un tono anaranjado alegre, pero con la fortaleza del rojo: tiene un toque más elegante y sofisticado que el naranja común sin ser tan agresivo como el rojo. Ya os digo, que como tengáis pecas...os queda bien seguro. Y para los textiles y lienzos me parece un color muy adecuado también, muy vitalista.

De los históricos...bueno, ya os he confesado en un post anterior mi pasión por el IKB: International Klein Blue. Un azul ultramarino, eléctrico, y con textura aterciopelada. El Azul Klein, vamos. Patentado antes de que existieran los Pantone... ¡Hay cuanto me gustaría a mí inventarme un color! (Y vivir de sus rentas también, claro).

Y en cuanto a otro color que me fascina...recuerdo todavía el sentimiento de quedarme sin respiración con el tono de verde de la Galería Dorada del Charlottenburg, en Berlín. (Podéis verla en detalle aquí).

Aún hoy me cuesta definirlo, porque no era un verde pastel, ni mucho menos. Pero si que era un verde claro, seguro que rebajado con blanco; pero mantenía todo el brillo y toda la intensidad del verde en la naturaleza.

Todavía lo veo hoy y me parece espectacular, y ya os digo que no soy nada nada fan de los colores pasteles. Pero es que este tono de verde es muy especial. Puede que lleve algo de dorado porque la combinación en la sala con el oro es muy adecuada...

Me encantaría conocer el tono exacto, sobre todo, para poder reproducirlo en mi casa...porque el Amazonas de Bruguer se da un aire, pero vamos, si lo queremos al detalle, ni de lejos.

Os animo a que visitéis virtualmente este espacio tan sugerente y así de paso ayudo a quitar toda esa lacra de que el rococó es recargado. El rococó es todo luz y luz; espacio y simplificación. Vale, no eran minimalistas, pero venían del Barroco...¡a ver que iban a hacer! Pero dejaros llevar sin prejuicios por este ambiente y veréis que todo es luz, aire, naturaleza entrando a raudales y espacio y espacio, tan liviano.

Creo que es el mismo tono de varios pabellones en Sanssouci, pero la sensación no era exactamente la misma: puede que por las dimensiones del edificio o por el hecho de estar en el exterior. No sé. ¿Mismo color, pero diferente efecto? No sé, no sé. A lo mejor no es exactamente el mismo.

¿Veis? La mínima variación lo cambia todo.



Y el otro color del que estoy absolutamente enamorada es del blanco. ¡Qué anda que no es difícil saber de qué tono de blanco! Puf, es el color que más tonos tiene...imposible. Pero os digo de que blanco en concreto os estoy hablando.

Este blanco lo descubrí en el Museo del Louvre; y como casi siempre, fue un poco casualidad. Porque yo estaba ahí para ver y disfrutar del Embarque de Citerea de Watteau....que ahora que lo pienso, es la misma razón por la que fuí a Charlottenburg, para ver la otra versión....Raro, raro...El embarque de Citerea unió dos de mis colores preferidos...

Bueno, pues aquí estaba yo con cara de intelectual, analizando hasta el último detalle del Embarque...cuando me giro y a mi derecha, como protagonista absoluto, esta el Pierrot de Watteau; una obra de metro cincuenta donde el protagonista absoluto es el blanco del traje. Pero absoluto.

La imagen también es muy interesante; es la cara del payaso, del animador de la Comedia del Arte...que aquí está melancólico y cansado, con los brazos caídos. La tristeza del que entretiene, la marioneta del sistema. Le veo pensando -si es que no me rodean nada más que patanes.

Pero independientemente del gesto, del fondo, de la historia; el protagonista absoluto en esta obra, que parece un bodegón, es el blanco rotundo, precediendo casi al arte abstracto. Blanco y nada más. ¿Y qué más? Da igual si es blanco sobre fondo blanco, o sobre fondo negro...es El Blanco.

He de reconocer que esta obra me revolucionó un poco mi propia historia del arte, y fue el inicio de un affair con un color que, por común, no es menos especial. Me gusta cuando aparece en los paisajes, en la nieve; en los trajes y en los fondos. Pero también cuando aparece tal cual: blanco. No necesito más. 

Os dejo una selección de "mis blancos" favoritos, aunque ya sabéis como es esto de las reproducciones: nunca se consigue el tono correcto.

Espero que os llegue mi devoción por estos colores, y bueno, como siempre, estoy deseando aprender y que me sorprendan, así que ¡animaros a decirme los vuestros!.








domingo, 13 de octubre de 2013

Series: novedades de otoño

Por fin ha vuelto el otoño, y con él las series nuevas en la parrilla internacional. Ya os digo que la mayoría son bodrio bodrios; por favor, he tenido que ver como 30 pilotos para encontrar alguna serie que merezca la pena. Esto de rellenar parrilla a lo loco que cosas tiene a veces...

Porque este otoño hay explosión de series-adolescentes con temática tenebrosa, neblina, rodajes nocturnos y mucho mucho cartón piedra. ¡Vamos a ver, que con la HD hay que tener un poquito de cuidado con estas cosas!

Por ejemplo, acaba de empezar Sleepy Hollow, que la esperábamos con cierta ilusión....y ahí se ha quedado. Más serie de terror que otra cosa. Pero también está The Originals (spin-off the Vampire Diaries) y Whitches of East End (rollo Embrujadas). Bueno, que los que os guste esta temática estáis de enhorabuena; parece que es vuestro año. Si alguna se pone interesante al final contadme; pero los pilotos no han sido muy alentadores.

Comedias de situación se han estrenado mil: de madres, de padres, de segundas esposas, de amigos....más de lo mismo. Bueno, no merece la pena ni nombrarlas; en esta temática y con esta calidad creo que cada país produce suficiente para su público.

Así que a lo que íbamos; después de tanta y tanta y tantísima serie regulera os puedo recomendar tres que creo que merecen, y mucho, la pena: 

La primera es Masters of Sex (que no os dé el chungo con el título que yo también pensé que me la habían vuelto a colar en la descarga...ya me entendéis...)

Masters of Sex trata sobre los estudios sobre sexo que llevaron a cabo en la Universidad de St. Louis el ginecólogo William Masters y la psicóloga Virginia Jonhson, estudios que fueron totalmente revolucionarios en la década de los 60 y que cambiaron por completo la visión sobre este tema.

Solo lleva un capítulo y os digo que es espléndido. La serie promete y se ve que ya está pensada la trama, así no creo que nos encontremos con una de estas series de "he pensado bien los primeros cuatro capítulos ¿y ahora que me la financian qué?".

Podemos estar ante una de las sorpresas de la temporada....si no al tiempo. De todas formas es arriesgada, que ya es de agradecer, así que no os la perdáis.



En la BBC se está emitiendo Peaky Blinders, una serie de 8 episodios ambientada en los "bajos fondos" del Birmingham de los años 20.Ya sabéis: apuestas ilegales, alcohol...gangsters y algún que otro comunista. La estoy siguiendo y está bastante bien, además el protagonista,Cillian Murphy, me parece lo suficientemente interesante como para seguir su trayectoria (aunque por ahí digan que físicamente es un poco raro ¿?)

Ahora, el peeeeeeeero es que estoy saturada de irlandeses mafiosos. Vamos, que digo yo que con tantos como emigraron se dedicarían a algo más, pero no, en las series son chungos chungos. Pero todos. Supongo que es que los que no emigraron eran los agricultores pacíficos, porque si no no lo entiendo, vaya fama...

Y es que se han juntado, en el mismo período: Peaky Blinders, Boardwalk Empire (que acaba de volver con la cuarta temporada y espero que la estéis viendo, OMG) y Copper (que va por la segunda): todas de irlandeses maleantes y malhechores. Un poco too much. Vale que no son producciones del mismo país, y que las tres son muy buenas, pero, o te gusta mucho el tema  o tienes que renunciar alguna. Por mi parte Copper ha salido perdiendo...y con Boardwalk a veces se me acumulan capítulos, pero vamos, sé que los termino por ver...







Y la última que he descubierto y que es totalmente fantabulosa de la muerte es Smash: una serie musical del 2012 (¿?) de la que nadie me había hablado (¡¡¡¡???).

Es cine dentro del cine; bueno Broadway dentro del cine, ya que todo gira en torno a la producción de un musical original sobre Marilyn Monroe. 

La serie, como os digo, es genial: cada capítulo es una película es sí misma con muchísima más calidad que algunos de los musicales que he visto últimamente en el cine (y no digo más...).

Solo por estos números musicales merece la pena verla; pero es que la trama tiene también su aquel y los actores están estupendos. Vamos, un 10. Y yo perdiéndomelo durante un año...eso sí, ahora empacho total, ja,ja (risa malvada).

Venga, animarse, que todavía queda un poquito para que lleguen las pelis buenas a la cartelera...




Y para terminar la noticia friki de la semana: el viernes en Madrid se celebró el
I Cat Film Festival, ¿y quien fue? Pues una que os escribe...¿cine y gatos? Si es que no se necesita decir nada más para acudir. Y además Kong nos regaló juguetes por asistir...Plan redondo.

La propuesta fue interesante, aunque el desarrollo dejó mucho que desear; se notaba que era la primera convocatoria, y bueno, faltó ritmo en el desarrollo del acto y cierta sensibilidad a la hora de elegir los videos, para que nos vamos a mentir.

De todas formas me pareció una iniciativa muy interesante ya que el principal objetivo era dar a conocer y ayudar a AGAR, una protectora de animales que se encarga de cuidar a los más de 400 gatos que viven en el Retiro. Os dejo el link para que nos veáis: pero que reguapos todos los asistentes...

Y como sé lo que estáis pensando os diré que os equivocáis como los organizadores; en el Festival apenas había un par de niños y la proporción hombres-mujeres era de 40-60. Asombroso. Y la gran mayoría del público estábamos entre los 28-38 (así por encima). Vamos, una reunión de lo más total.

 Frikis de Star Wars temblad que vienen los seguidores felinos...ja,ja.

Espero que haya muchas más convocatorias para concienciar sobre la adopción. Desde aquí todo mi apoyo: mi gato es de perrera y no le falta ni belleza, ni ternura, ni modales. Algo que no puedo decir de la familia que lo abandonó...

Y para terminar con una sonrisa, os dejo el vídeo con el que todos terminamos llorando, pero de risa..., ¡por favor!

Buena y cinéfila semana...seáis lo que seáis...






sábado, 21 de septiembre de 2013

Top Five: Drama

Esta semana he podido, por fin, completar mi colección de Drama. Y es que hace tiempo que decidí que solo compraría DVDs de películas que ya había visto con anterioridad. Para asegurarme que me gustaran, claro. Porque al precio al que están y que no se puedan devolver si no te han gustado...Que me pasa lo mismo con el cine, que no voy porque no hay derecho a devolución. Porque no consumimos entretenimiento; voy a adquirir cultura. Y si resulta que es un bodrio (porque además hay la costumbre de engañar un poquito con los trailers, eh?) te han timado 10 euros tan ricamente.

Así que...lo dicho, solo compro original de lo que sé que me gusta. Y que reveo. Y entre ellos está mi colección de drama dramones que me veo cada cierto tiempo. Os la presento:


En el number 1 la peli que casi casi más veces he visto (si no fuera por la existencia, a su vez, de  mi colección de películas que ver cada Navidades): Elizabeth con Cate Blanchett. Y tiene mérito, porque la peli es de 1998 y no solo no se ha quedado anticuada, si no que cuanto más la veo más me gusta. Como Cate Blanchett, vamos.

Todavía recuerdo que la estrenaron en mi primer año en la Universidad y que nos invitaron al pre-estreno a través de ¡la Gaceta Universitara! Ay, cuantas cosas buenas que se han perdido, la de películas buenas buenísimas que vi gracias a las invitaciones de este periódico, sin ir más lejos así descubrí Moulin Rouge, de la que hablamos hace poco.

Me la pongo no solo para disfrutar de la recreación histórica de este período tan interesante: si no para coger coraje de una mujer independiente, con determinación. Es un filme de estos que te dan un chute de energía y ganas de comerte el mundo. Y es que, aunque cueste creerlo, no son tantos los modelos de Mujeres ni tantas las heroínas (si hasta compartimos la palabra con una droga, es que vamos...). Así que esta es el "number one": juventud, historia de amor, aprendizaje, dudas, inteligencia, determinación y compromiso con una carrera. Sorry boys!


La segunda tiene un tono más trágico, es un drama de los que crea indignación y hasta desconsuelo. Absoluto. Es La casa de la alegría, con Gillian Anderson. Y cuidadito, que también tiene su mérito, que es del 2000 y todo un clásico.

Es una cinta mucho más desconocida que la anterior, pero os la recomiendo con la misma intensidad. La historia es sencilla, y por eso mismo compleja, como suele pasar: una mujer soltera de la alta sociedad neoyorquina de principios del siglo XX debe elegir entre lo que le dice su corazón o asegurarse la posición con un marido solvente. La soltería no es una opción, claro, y vemos como desciende a los infiernos de la clase obrera mientras intentan aprovecharse de su desgracia...

Vamos, totalmente actual. No me neguéis que por el camino no os han ido surgiendo hombres "caballerosos" dispuestos a ayudaros...pero a cambio de un "precio". ¡Vamos!, a mí sí,y me parece tan anacrónico que a la indignación se suma la estupefacción. Eso si que creí que no lo iba a vivir, pero mira, parece que todavía queda mucho camino por andar...


Y otro drama de los buenos, con sus amores, sus vueltas del destino y sus desesperaciones es Vanity Fair. Parece que esta está peor considerada, pero a mí me parece que la factura es igual de buena que las anteriores. Y la música igual de excelente. Porque si algo tiene que tener un buen drama que unifique y haga bailar el argumento es una cuidada banda sonora.

Además en este filme se juntan dos mujeres sobresalientes; la directora Mira Nair -autora de La Boda del Monzón, que os recomiendo- y la actriz Reese Witherspoon, que trabaja fenomenal. Y para el deleite de la vista también aparecen Jonathan Rhys Meyers, nuestro amigo Pureffoy y Gabriel Byrne. Y más. Vamos, que estamos todos.

Para que no os desaniméis ya os digo que el final es más "animado" que en la anterior: no obstante la protagonista al final se va a la India, que no es si no una ruptura final con la encorsetada sociedad europea de principios del XIX y el principio de unos nuevos valores. ¡Si el escenario que te ha tocado no acepta una modificación pues cambias de escenario! Y a otra obra mariposa...


Y de escenarios en movimiento va mi próxima recomendación, Anna Karenina,
la más reciente pero que ha entrado con fuerza.

Como ya os he hablado hace poco de esta delicia, así que nada más que recordárosla por si aún no habéis decidido a verla.

Tengo que encumbrar a Keira Knightley como a una de mis actrices favoritas, ya que aparece en muchas muchas de las películas que más me han gustado, entre otras en el último drama que os destaco: Expiación, que además es del mismo director que la anterior...si es que todo se queda en casa.


Expiación fue una película muy premiada, y  tiene el honor de contar con el mejor vestido en la historia del cine; un vestido de seda verde impresionante, utilizado a su vez en una escena erótica muy intensa en una biblioteca. Vamos, la perfección absoluta.;)

Es muy muy recomendable y tiene de todo: pasión, guerra, historias y envidias entre hermanas, prejuicios sociales...Puf, no os cuento más ¡que la tenéis que ver!


Y mirando hacia atrás podríamos deducir los elementos que tiene que tener una película para ser un buen drama. Por lo menos desde mi punto de vista, claro:

- una ambientación histórica; creo que porque el presente, aunque sea dramático a veces, al vivirlo lo vemos inevitablemente como una tragicomedia. Hace falta centrarnos en un punto en el pasado que nos aísle de lo demás. Que nos haga olvidar que no todo es blanco o negro. Pero en el drama tiene que ser negro, claro.

- una historia de amor que nos supere por completo, que nos haga pasar del ilapso del flechazo al descontrol absoluto.Que nos haga llegar al arrebatamiento y al éxtasis: aquí tampoco valen medias tintas.

- una Mujer como protagonista, no solo porque nos haga identificarnos más fácilmente si no porque, a lo largo de la historia, casi inevitablemente, la vida de la mujer y su situación es un drama continuo. Los dramas masculinos son bélicos, aventuras, acción...la mujer, como bien nos hizo ver Jane Austen, hasta en el más absoluto reposo, está viviendo un drama.

- Una música espectacular que haga funcionar al filme casi como una ópera. Elizabeth es más floja en este sentido, pero las demás son magníficas.

- Una buena actriz con rostro atemporal y un director especializado en el género. Aquí no vale apostar por el fondo de armario: también es todo o nada.

- Y si además se adereza con fondo de armario; esto es, trajes espectaculares como el de Keira, encajes como los que viste Gillian, joyas como Anna Karenina y elementos exóticos, pues la riqueza es absoluta.

Espero que os gusten tanto como a mí, y si creéis que alguna otra se merece estar en la lista, espero vuestros comentarios. El listón: que se puedan ver más de cinco veces sin morir en el intento.

Mientras, os dejo los trailers para que disfrutéis de un mordisquito hasta que podáis verlas

Enjoy with the lack of joy!








sábado, 7 de septiembre de 2013

La Victoria de Samotracia

Esta semana casi me da un chungo -o como digo ahora en honor a una señora manchega que la iban a cerrar el Centro de Salud de su pueblo: un apechusque- al leer "El Louvre se despide de la Victoria de Samotracia". ¿¿Comooorrrr??

Momento de tensión sin patrocinio de Calle 13 tan malo que pase...que al seguir leyendo ponía "hasta junio de 2014", pero claro, si el cerebro piensa mucho más rápido de lo que leemos también nos hacer sentir a mayor velocidad. Y a mí este cerebro velocista casi me produce un infarto.

Resulta que la escultura va a ser restaurada y estará fuera de circulación hasta 2014. Su restauración costará 4 millones de euros, y parte de este dinero se ha conseguido gracias al crowdfunding. Me encanta. Para qué no vamos a dar nuestros eurillos si no para restaurar grandes obrar del arte. Espero que será un éxito. Yo os dejo el link por si queréis participar. De cualquier forma, la echaremos de menos. Y si podemos iremos a verla tras sus "retoques", ¿no?


La Victoria de Samotracia es una escultura espectacular del II a.C., de casi tres metros, que presidía la escalera Daru en el Louvre. Dicen que es una de las obras más icónicas del Museo junto a la Gioconda y la Venus de Milo. De eso nada: es mucho mejor. Y creo que merece ser mucho más famosa.

Desde luego yo la pondría en la entrada de mi Museo Imaginante. Presidiendo. Resumiendo.

Además, esta figura de mujer extendida al viento, con el cuerpo abierto, enfrentándose sin miedo a los elementos, me ha acompañado desde siempre. No sé por qué pintaba una figura similar en el instituto. Una y otra vez. Una y otra vez.


Bueno, eso, y una vez la Abadía en el robledal de Caspar David Friedich a lapiz a tamaño "mesa de insti entera". Me llevó una semana hacerlo y a la de la limpieza un día en quitarlo. Aún se la tengo guardada...

Pero bueno, superemos la eterna lucha del Conservador con el personal de limpieza y volvamos a pensar en los mascarones de proa. Porque resulta que de aquí venían estas imágenes femeninas. De cómo me persiguió esa imagen no lo sé, porque no solo soy de interior....es que soy hasta de secano.

Para mí siempre siempre tienen relación con una mujer en lo Alto; una mujer aventurera que surcaba los mares con los brazos abiertos. Desde cierto punto de vista, la vanguardia. La libertad. La primera. La que hace el camino y protege a lo que va detrás.

De cualquier manera, una figura poderosa. Y femenina. Y estos dos atributos juntos sí que son difíciles de encontrar. Así que creo que de ahí, más que identificación, mi veneración por estas figuras tan especiales. 

Así que todavía recuerdo emocionada cuando, bajando las escalera del Museo del Louvre, rodeas y te enfrentas a esta figura tan magnífica.

Sientes ese aire que la agita las ropas, ese frescor que siente en el cuerpo, de brisa marina; esa cabeza alzada y gesto desafiante que ya no está. Fantástica. Segura. Grandiosa. Mujer.

Desde luego, no es una mujer que coma pañuelos de papel para no tener apetito, ni toma vinagre para estar más blanca...Qué vaya ídolos y modas que elegimos a veces. Y no, Marinetti: un coche de carreras no es más bellos que la Victoria de Samotracia.

Pues yo elijo a ésta: a la Victoria de Samotracia. Además está la versión moderna de "estar por casa" de medio metro: La Victoria de Samotracia C9 de Yves Klein, que la tenemos en el Reina Sofía. Que de Klein no soy mucho, pero desde luego del azul Klein por completo. Un color intenso y eléctrico, y ahora real al convertirse en el protagonista de la reciente coronación de los nuevos reyes de los Países Bajos. Ja,ja. Un color Total.


Parece que Pablo Neruda coleccionaba mascarones de proa en su casa de Isla Negra. ¡Qué tio más listo! Esta sí que es una colección que yo también empezaría. Bueno, por ahora me centraré en coleccionar globos de nieve y cajas de música, que me las veo y me las deseo...Os dejo con Pablo Neruda, que si un día sin reir es un día perdido, un dia sin poesía no es siquiera un día. 



                 XV

     A UNA ESTATUA DE PROA


EN las arenas de Magallanes te recogimos cansada 

navegante, inmóvil
bajo la tempestad que tantas veces tu pecho dulce 
         y doble
desafió dividiendo en sus pezones.



Te levantamos otra vez sobre los mares del Sur, 

         pero ahora
fuiste la pasajera de lo oscuro, de los rincones, 
         igual
al trigo y al metal que custodiaste
en alta mar, envuelta por la noche marina.



    Hoy eres mía, diosa que el albatros gigante

    rozó con su estatura extendida en el vuelo, 
    como un manto de música dirigida en la lluvia 
    por tus ciegos y errantes párpados de madera.



    Rosa del mar, abeja más pura que los sueños, 

    almendrada mujer que desde las raíces 
    de una encina poblada por los cantos 
    te hiciste forma, fuerza de follaje con nidos, 
    boca de tempestades, dulzura delicada 
    que iría conquistando la luz con sus caderas.



    Cuando ángeles y reinas que nacieron contigo 

    se llenaron de musgo, durmieron destinados 
    a la inmovilidad con un honor de muertos, 
    tú subiste a la proa delgada del navío
    y ángel y reina y ola, temblor del mundo fuiste. 

    El estremecimiento de los hombres subía 
    hasta tu noble túnica con pechos de manzana, 
    mientras tus labios eran oh dulce! humedecidos 
    por otros besos dignos de tu boca salvaje.



    Bajo la noche extraña tu cintura dejaba 

    caer el peso puro de la nave en las olas 
    cortando en la sombría magnitud un camino 
    de fuego derribado, de miel fosforescente. 

    El viento abrió en tus rizos su caja tempestuosa, 
    el desencadenado metal de su gemido, 
    y en la aurora la luz te recibió temblando 
    en los puertos, besando tu diadema mojada.



    A veces detuviste sobre el mar tu camino

    y el barco tembloroso bajó por su costado,
    como una gruesa fruta que se desprende y cae,
    un marinero muerto que acogieron la espuma
    y el movimiento puro del tiempo y del navío.

    Y sólo tú entre todos los rostros abrumados
    por la amenaza, hundidos en un dolor estéril,
    recibiste la sal salpicada en tu máscara,
    y tus ojos guardaron las lágrimas saladas.

    Más de una pobre vida resbaló por tus brazos
    hacia la eternidad de las aguas mortuorias,
    y el roce que te dieron los muertos y los vivos 
    gastó tu corazón de madera marina.



Hoy hemos recogido de la arena tu forma. 

Al final, a mis ojos estabas destinada. 
Duermes tal vez, dormida, tal vez has muerto,
         muerta:
tu movimiento, al fin, ha olvidado el susurro 
y el esplendor errante cerró su travesía.

Iras del mar, golpes del cielo han coronado 
tu altanera cabeza con grietas y rupturas, 
y tu rostro como una caracola reposa 
con heridas que marcan tu frente balanceada.



Para mí tu belleza guarda todo el perfume, 

todo el ácido errante, toda su noche oscura. 

Y en tu empinado pecho de lámpara o de diosa, 
torre turgente, inmóvil amor, vive la vida. 
Tú navegas conmigo, recogida, hasta el día 
en que dejen caer lo que soy en la espuma.









sábado, 3 de agosto de 2013

¿Qué ver a 40 grados (a la sombra)?

Uf, no sé vosotros, pero yo con 40 grados no puedo ni hablar, ni pensar, ni escribir...bueno, pensar sí, pero si se queda el conocimiento varado para qué sirve, digo yo. Nada, nada, que no tiene mucho sentido.

Pero es que: ¿cómo sobrevivir a 40º C?, y sobre todo (y más importante), ¿qué ver con tantísimo calor?

Desde luego, tertulias políticas y demás cazoleteos ni hablar; bastante tenemos con intentar dormir con 26ºC para que me pongan la cabeza como un bombo. Porque es que nuestro nivel de aguante baja con tanta calorina. Eso, y que estamos viviendo lo inadmisible, vaya tela.

Fijaos si afecta el calor que estoy viendo Sea Patrol, serie australiana
sobre un patrullero de la Armada. Ahí es nada.

Vamos, agua, agua y más agua fresquita. No doy más de sí. Vale que el hecho de que aparezcan una y otra vez marineros buenorros sin camiseta ayuda a mantener un interés que no tiene. Pero vamos, ya os digo que se montan una serie de soldados espectaculares luchando en el desierto y no hay quien la vea...

Anda, si de hecho lo he intentado. Ni Homeland, ni Generation Kill ni muchas otras...no he podido con ellas. Y mira que tienen buena crítica. Y en Generation Kill hasta sale Alexander Skarsgård. Pero nada. Imposible

Creo que el carácter mesetil te impide ver nada sobre el desierto. No lo soportamos. Os imagináis a un innuit viendo series sobre el Polo Norte en vez de...no sé, una serie sobre Hawaii o algo así. Es una repulsa genética. Bastante tengo yo, criada en el valle del Tajo, como para ver series donde se deja de respirar por falta de humedad. A ver, ¡que en Madrid tenemos todos asma! Y cuando tenemos aire africano se forma una aire masticable compuesto por arena y contaminación. Umm, que rico, si se puede saborear y llevar cristalizado en las narices... No, no, demasiado sufrimiento.

Acostumbrada a encinas y alcornoques, quiero ver series con árboles gigantes, lugares fresquitos, a poder ser con muchos ríos. ¡Hasta nieve de vez en cuando! Ay, nieve, que gustito....

Menos mal que de vez en cuando te pasa que, aunque tengas que esperar media hora al autobús a 35 grados y con la sensación, bueno, la seguridad, de que te estás quemando los pies por debajo y por encima...te encuentras que el paisaje es este:



¡Ay! Mi fuente favorita de Madrid. Lo siento, lo siento, me gusta más que La Cibeles. De hecho La Cibeles me sobra, porque lo que quiero es bajar paseando desde la BNE hasta Atocha sin tener que meterme por callejas horrorosas...creo que el Ayuntamiento las llama aceras. Bueno. Pues en Unter den Linden no son así, eso ya os lo digo... (Ayuntamiento de Madrid, toma nota POR FAVOR).

Y esta semana también he descubierto una fuente muy curiosa, de carácter más popular que me ha gustado mucho. Otra manera (mejor) de adornar las rotondas:

Está a la entrada de Leganés, y ejem, sorry por la foto, la calidad es peor porque la hice desde el autobús. Que se le va a hacer, lo de bajarme en mitad del secarral no terminaba de apetecer...

La verdad es que me sorprendió y me pareció de lo más chula: cerámica de colores, dragones (un animal muy auspicioso en el Feng Shui) y además un papi-mami con su hijo. Perfecto. Tengo curiosidad por saber cuanto costó (por si alguien lo sabe), porque no creo que se haya ido de presupuesto como la cacharrería diversa que cuelgan en algunos ayuntamientos y que llaman escultura moderna por no llamarlo estoy-pagando-a-mi-colega-su-obra-a-precio-Giacometti. ¡Anda ya! Pare eso prefiero unas margaritas o mejor, un olivo o unas encinas que se mantienen solas. Vaya morro.

Para los que no sepáis de que personajes os hablo os dejo un video de Vaya semanita donde lo explican muy bien...


Bueno, pues a lo que iba, que aquí estamos, pasando calor. Y para evitarlo me voy a poner Mamma Mia!, umm, que fresquito: casas blancas y ventanas añiles...perfecto. ¿Y vosotros?

Y a sobrevivir día a día. Que les vamos a hacer si en  Madrid tenemos nueves meses de invierno...y tres de infierno.