domingo, 15 de diciembre de 2013

El Hobbit: La desolación de Smaug

Ayer fui a ver El Hobbit: La desolación de Smaug y la verdad es que la peli estuvo requetestupenda. El Hobbit se ha convertido casi casi en la única ocasión a año en la que voy al cine. Porque vamos, si como licenciada tengo que trabajar varias horas para comprar una entrada...las cuentas no me cuadran, así que...

La cuestión es que esta película es la quedada anual con una amiga, y bueno, se ha convertido en un clásico. Con la primera quedamos con un año de antelación, cuando éramos conocidas, y recuperar la promesa tantos meses después nos ha terminado por convertir en amigas. Que nos vemos más a menudo, claro. Una historia bonita.

Y es que con El señor de los anillos también tengo recuerdos especiales:

La primera, la descubrí en un cine de verano cenando un bocata de chorizo cuando ni sabía quien era Tolkien, ni el Señor de los anillos ni nada de nada (OMG, sí, para todo hay una primera vez...). Qué gracia.

La segunda, fue la cena super especial de Nochebuena en Amsterdam, donde pasé las fiestas sola: me fui a los cines Tuschinski (esos taaaaaaaan bonitos y especiales de los que os hablé en este post), que me sentí tan especial como si fuera a la ópera, y como duraba tanto se me paso la tarde en un plis plas. Una de mis mejores Nochebuenas.

De la tercera....pues no me acuerdo. Raro, raro. Y ya las de El Hobbit que las retomé con mi amiga Estefanía.Y hasta ahora.

El primero de nuestros acuerdos es verla, siempre siempre, en VO. ¡ No se puede escuchar a Sir Ian en castellano, no way! Hay voces que no admiten doblaje, you fools; y esta es una de ellas.

Me desconcerté un poco con la publi y los múltiples trailers que pusieron en versión en español ¿?. Si la mitad de la sala eran guiris...Y he de reconocer que cada cual me pareció más absurdo que el anterior:

Una escena en primicia de "La leyenda del samurái-47 Ronin". ¡Pero eso qué es? Me alegro de que Keanu Reeves vuelva a trabajar, las cosas como son. Pero por lo demás...pero qué es esta cosa con samuráis persiguiendo a un mostruo que parece de un videojuego (multicolor como de Avatar) con cara de circunstancia. Vamos, me pareció un disparate horroroso.

Luego el trailer de Spiderman, ese héroe que no llena ni las mallas, pobrecito. Y cuidado con la frase que resume la película: "Pronto todos en esta ciudad sabrán lo que se siente al  vivir en un mundo sin energía. Sin piedad. Sin Spiderman.". ¿Alguien me puede explicar la secuencia lógica de estas palabras. No sé, es como si dice; un mundo sin salmones. Sin rotuladores. Sin esperanza... ¿? A lo mejor ahora es de humor.

Ya os digo, que el mejor trailer y la peli de más calidad...el anuncio de un nuevo videojuego de romanos. Si es que tienen un nivel los videojuegos impresionantes...y un pedazo de guión. Y unos medios. Y una creatividad. Vamos, porque necesitas más de dos horas para disfrutarlo, pero de todo, ganó por goleada.

Y poooooooooooor fin comenzó la película. Que se pasa...en abrir y cerrar de pestañas, como se dice en holandés. Chulísima. Han quitado las bromas para adolescentes que sobraban en la anterior, las canciones de relleno y han dejado la esencia; el camino y los paisajes. Caminante, no hay camino...

Y es que soy super fan de las vistas aéreas de la película. Puede que sea por mi carácter mesetil, donde todos llevamos un milano dentro: pero esas vistas de paisajes infinitos, de llanuras colosales...son espectaculares. A ver si tengo suerte y me toca el viaje a Nueva Zelanda y os lo narro en directo ;). Ya con los paisajes la película me merece la pena, la verdad.

Hay personajes muy destacados: el que más, la elfa Tauriel, un invento de Jackson y Walsh que se hacía muy, muy necesario. Y es que Tauriel es una elfa (pelirroja) fuerte, guerrera -un poco Brave- con la que por fin las mujeres nos podemos identificar. Porque vamos, yo reconozco la calidad y los amplísimos conocimientos de Tolkien; ahora, en cuanto a las mujeres deja mucho que desear. O bruja, o virgen celestial, vaya truño. Ahí atufaba un poco a naftalina de la época. Aunque Juego de Tronos es un poco así y no tiene esa excusa...

Bueno, a lo que íbamos. El personaje es todo un acierto. Además (spoiler) se enamora de un enano. Alto, y guapete, pero enano. Y eso también tiene su punto de ternura.

Hay otro personaje, en cambio, que es todo lo contrario. Un horror...Es Thranduil, rey de los elfos silvanos del Bosque Negro, y padre de Légolas.

Es una cosa entre Madonna travestida, con micrófonos a ambos lados y pelo rubio casi blanco y cejotas negras...y un señor anclado en la época Locomía.

Tiene una manera de hablar, de moverse, que no sabemos si es la reina mala del Carnaval o algo. A ver si alguno aguanta sin reírse. Qué cosa más...cosa. Y ese traje. Bueno, bueno, que ahora tenemos hasta lástima a Légolas, no os digo más.

Y por fin, el super momento que TOOOOOOODOS esperábamos: ese encuentro 

- Uy, tú eres Sherlock...
- Elemental, querido Watson.

O traducido a no-friki, el encuentro entre el dragón Smaug, al que pone la voz -de manera magnífica- Benedict Cumberbatch (el Sherlock de la BBC) y Bilbo, el actor Martin Freeman (Watson en el mismo show). Ese momento tan ola ke ase. Espectacular.

Y es que nuestro Sherlock favorito, fondo de armario durante tanto tiempo en la BBC, es también nuestro dragón favorito de todos los tiempos. Tenéis que escucharle, ¡qué voz!...Yo le veo heredero de Sir Ian, no digo más...

Así que os animo a verla, que merece la pena, SIEMPRE en vose, ¿eh? No os perdáis las voces de estos actorazos, que es la mitad de la interpretación.

De lo demás, no os cuento más. Ya os sabéis la historia, y si no vais a ver críticas mil. Os dejo con el trailer para que veáis, y disfrutéis, de todos estos nuevos personajes. Y para que os echéis unas risillas con el rey de los elfos, que me parto...Por cierto, que veo mucha influencia de Friedrich y el romanticismo a la hora de recrear algunos bosques. Me gusta.







sábado, 30 de noviembre de 2013

In the mood for Xmas

¿Nos vamos preparando para Navidad, o qué? Porque, como bien sabréis, la Navidad es un estado de ánimo...o más bien, hay que estar predispuesto a tener un estado de ánimo para poder disfrutarlas.

Ya os cuento que a mí es una época que me gusta; y si consigo viajar al extranjero y ver otras decoraciones y mercadillos aún más. Que le voy a hacer. Me gusta celebrar el solsticio de invierno: por fin dejamos atrás los días oscuros -con frío pero sin nieve- en los que sufrimos continuamente porque los días cada vez son más cortos.

 En Navidad todo se da la vuelta: los días se irán alargando minuto a minuto, empezamos a ver los primeros síntomas de la primavera, silenciosamente, y por qué no; cambiamos de año, de número...y yo hasta de edad, porque como me suele costar llevar los cálculos de los años que tengo el 1 de enero empiezo a practicar con mi nueva cifra. Que luego no los cumplo hasta que vuelven las cigüeñas,¡pues qué más da!

Voy a ir empezando a poner luces, brillos y colores, que me recuerdan cuan pronto llegará el buen tiempo y qué poco hace falta, estéticamente, para ser feliz. A comer speculaas, chocolate caliente, galletas de jengibre y a probar otros muchos sabores que me recuerdan la alegría de viajar y probar cosas nuevas. Voy a cantar villancicos aunque sea sola, y a llevar calcetines de renos y muñecos de nieve. Voy a decidir disfrutar de la temporada.

Peeeeero para todo eso hay que entrenarse, claro. Ponerse a tono. ¿Y cómo lo hago? Os cuento mis cuatro trucos cinematográficos para estar lista y con un nivel de ternura estupendísimo. Cuatro películas que me veo TODOS los años y que os recomiendo con locura:

En el number 4 está Bridget Jones´s Diary, una señorita con la que comparto edad y un futuro laboral un tanto incierto...entre otras cosillas variadas.

Empieza  en Navidad, of course, para ir poniéndonos a tono, y (como no me creo que no la hayáis visto) os recuerdo que con puntazos familiares de los más hilarantes: ese modelito que parece hecho con cortinas, ese refinamiento que son los pepinillos en vinagre con palillo...y ese Colin Firth que no nos puede caer mal ni parecer feo ni queriendo, para que nos vamos a engañar.

A partir de aquí viene un año lleno de cambios, de locuras, de momentos inesperados...y mucha mucha nieve, y mucho mucho amor...y sobre todo, mucha mucha comedia.

¿Qué nos gusta de ella? Está en ese momento decisivo, de cambio, donde decide ser valiente y empezar: empezar de nuevo, empezar cosas nuevas. Y sobre todo empezar a valorarse "Just as she is".

Soy además fan total de la banda sonora, de esas que, ta chán ta chán, ¡te compras original! Eso si que es amor...





En el number 3 esta The Family Stone. Esta tiene un tono un tanto más dramático, pero es también muy entrañable. Aunque tiene un tono coral y diría que todos los actores están magníficos, destacan Sarah Jessica Parker y Diane Keaton.

Esta película me conquistó nada más empezar por los exteriores: un pueblito de la costa norte de Estados Unidos ideal de la muerte: su casita, su nieve, su Inn: vamos, de postal.  Y también habla de un cambio: el de una mujer un tanto exigente y estirada que va a conocer a la familia de su prometido. La pasará de todo -y con todos-, pero también se irá descubriendo a sí misma y recuperando el sentido de la Familia. ¿Navideña o qué? ¡Vedla, que sí, que se llora igual que se rie! (Bueno, se rie un poco más, pero es que cuando se llora....)





Y llegando casi casi a la cima, en el número 2 está The Holiday, con la casa de mis sueños. Y no, no es la magnífica mansión de los Angeles, si no ese cottage taaaaaaaaaaaaaaan estupendísimo en Inglaterra. ¡OMG! Solo le falta un gato para ser perfecto, ya os lo digo.

Entre otros aparece la estupenda Kate Winslet, y es una vuelta de tuerca más a Bridget. Las Navidades vuelven a ser esas fechas destacadas en las que tomar el toro por los cuernos y decidirse a hacer algo nuevo. Ya sabes "si quieres que algo cambie, no hagas siempre lo mismo".

Aunque el entorno campiña inglesa me tiene totalmente enamorada, la verdad es que, lo que más me gusta de la película, es el vecino guionista de Los Ángeles. Ambos detectan lo que le falta al otro, desarrollando una amistad de los más entrañable. Ella le vuelve a abrir al mundo mientras que él, disimuladamente, la hace ver películas de mujeres fuertes, con valor, protagonistas de sus propias vidas. ¡Cineterapia de la buena!




Y en el número 1 la más mejor so ever: Love Actually. ¿Sí o qué?

Por favor, absolutamente magnífica. La he visto tantas veces que ya tengo el DVD cascado y me tengo que comprar una nueva...

¿Por dónde empezar? Las comedias corales me encantan, por ejemplo. Se entrelazan los personajes y sus historias, y esa sensación de que cualquier cosa que hacemos afecta a los demás, y viceversa, es algo fantástico. Además tiene historias, bueno, muy especiales: soy fan de Sarah y Karl. Esa escena de alegría total en la escalera me parece...vamos, el resumen visual de una emoción de manera perfecta.

La película es muy muy romántica; muy muy divertida y muy muy navideña. Y con una banda sonora muy buena. Tiene unos puntos, bueno, que no sabría por donde empezar: el videoclip navideño del abuelo, el momentazo Mr.Bean, la conversación con el niño en medio disfrazado de pulpo. Y esa parte de "niños, no compréis drogas. Haceros estrellas del rock Y OS LAS DARÁN GRATIS!. Por favor....

Es la que primero veo toooooooodos los años y me sigue gustando como el primer día. Si aún no la habéis visto: de verdad, sin falta. A mi ahora me ha dado mono, así que me pongo pero ya.

Porque: Love, actually, is all around.



sábado, 16 de noviembre de 2013

Paseando por cementerios: el Skogskyrkogården

¡Ya he vuelto! Para los que me habéis echado de menos...lo siento, Yo también a vosotros...me he quedado atascada en las reflexiones infinitas de un tema bastante complejo. Creo que lo desgranaremos por fascículos, porque esto va para largo...Cementerios ¿to go or not to go?

Todo empezó el Día de Todos los Santos, el día también de la "muerte" de la naturaleza; cuarenta días después del equinocio de otoño. Este día, en la Meseta, se va a los cementerios. Bueno, se va durante toooooda la semana anterior a freguetear bien las tumbas, ¿como? Os lo cuenta Almodóvar:



¡Qué es así de verdad, eh? Qué cosas. Solo se va a dos cosas a los cementerios de pueblo: a limpiar para que este día brillen las letras...y a rezar el rosario.

Pues resulta que, por casualidad de la vida, me encontré a mí misma en el pueblo de mi madre el día 2 de noviembre. Os tengo que contar que mi familia ya no va al cementerio, y por lo visto suele pasar; en una sola generación se ha pasado de ir a fregar y visitarlo a diario, a no pisarlo jamás.

Me resulta extraño. Es cierto que los cementerios mesetiles suelen estar llenos de armatrostes de mármol que impiden hasta que circules. Apenas hay lugares de paseo, ni naturaleza; solo mármol gris oscuro veteado  ¿? y jarrones de Talavera con flores, las más, de plástico.

Con esta configuración lo único que se consigue es que se estanque la energía. Se convierten en una ciénaga de agua retenida, donde nada circula, ni el aire. Donde no se puede respirar. Y claro, lo único que te produce es desasosiego y llanto. Así que, ya no va la gente.

Yo hacía tanto tanto que no iba, que bueno, me apetecía charlar un rato con mi abuelo, y tuve que preguntar hasta donde estaba....Ahora, de charlar, poco. Las pasé canutas para llegar hasta su tumba sin ir masacrando jarrones con la mochila por el camino. ¡Vaya tela!  Como además está todo tan apretado, nada de hacer turismo viendo esculturas o poemas...nada, nada, ni rodearte puedes: derechita a la tuya y no hay más. Y llego, ¿y dónde me siento? Si la tumba es una lápida más grande que mi cama pero a metro y medio de altura...vamos, que me pongo a trepar para sentarme un rato y me llaman a la Guardia Civil. Y luego están las viejas de la zona...vigilando...no se te curra hablar...que en esto los castellanos somos muy "hacia dentro", como en las procesiones; en silencio, y sin llorar, todo muy grave. Me río de la flema británica...

Total, que como visita, bien. Ahora, como experiencia, horrorosa, Y es que creo que necesitamos recuperar estos espacios. Al fin y al cabo, porque alguien haya muerto no desparece de tu vida, ¡cómo no vas a hablar nunca más con él!. Que no te contesten, bueno, pero no me parece mal mantenerlos al día. Aunque no haya ni restos, solo lápida. Porque ahora los más se van a incinerar. Y yo, que voy a donar el cuerpo a la ciencia, con eso os lo digo todo...

Pero creo que es necesario un lugar, fuera de nuestro hogar, donde recordar a los ancestros. ¿Y cuándo los fallecidos sean esos amigos que nos han acompañado durante media vida? ¿O las mascotas?. Yo por lo menos, iré a comer con ellos y contarles las novedades. Y si nos echamos unas risas, mejor.

Y es que hice las paces con los cementerios, en primer lugar, en Escandinavia. Allí las lápidas son testimonios más modestos, y los cementerios jardines donde pasar una tarde agradable. Siempre están abiertos y, a veces, es el camino más corto para llegar a tu destino, así que se convierten en una zona de tránsito más de la ciudad.

Uno puede pasear, sin venirse a bajo, y disfrutar de los que a veces son auténticas obras de arte.

Así que, cuando visité Edimburgo, me dediqué a hacer tours por los cementerios históricos, que son geniales. Me sorprendió que en todos ellos vivía un vagabundo, que curioso. Eso sí, tan amable y educado como todos los escoceses. Ya estabas preparada para encontrártelo en cualquier mausoleo...y también para darle los buenos días, como a cualquier otro vigilante de museo.

Y es, comparándolos con todas estas experiencias, cuando creo que tenemos que hacer algo con nuestros cementerios. Y también con nuestra manera de enfrentarnos a la muerte. No podemos dedicarnos a limpiar e ir por obligación por el qué dirán; pero tampoco no visitarlos nunca. Me parece más sano que los veamos como un lugar de recuerdos pero también de meditación. Parece tonto y hasta obvio, pero pocos sitios te muestran de manera tan clara lo absurdo de muchas de nuestras preocupaciones.

Creo que en Madrid, como en tantos sitios, hace falta construir un cementerio moderno. La gente ya no se entierra, ni se va a gastar sumas ridículas en tumbas y ornatos (o eso espero). Pero sí que necesitamos un cementerio: no religioso, un lugar especial, donde la gente puedan esparcir las cenizas de sus seres queridos. Y poder ir a pasear, a recordar, a pasar un día agradable y tener un recuerdo para todos los difuntos. Vivirlo de un modo distinto, no como un drama. Más con ese toque vikingo; donde lo que predomina es la armonía y la paz.

No sé no sé, es muy complicado. Me doy cuenta. Ya os digo que hasta que no vi los cementerios del norte de Europa ni me imaginaba que pudieran ser lugares agradables.

Mientras sigo reflexionando sobre el tema, os hablaré del que creo que es el mejor cementerio del mundo: el Skogskyrkogården (El Cementerio del Bosque) de Estocolmo, Patrimonio de la Humanidad.



En la primera década de 1900, cuando la  gestión de los cementerios en la ciudad de Estocolmo depende ya de la Junta Comunal, se decide convocar un concurso internacional para la construcción de un gran cementerio al sur de Estocolmo: el que ahora se conoce como el Cementerio del Bosque. Cuando los arquitectos Sigurd Lewerentz y Gunnar Asplund diseñaron los edificios y el paisaje, el punto de partida fue la experiencia del visitante: el concepto de duelo, y los sentimientos que le acompañan.                                                                                                                                                                                                                                  
Y es que el diseño del cementerio es magnífico: se atraviesa la entrada principal y lo primero que se ve es la gran cruz de granito y la Loma del Olmo.

Ponen mucho empeño en señalar que la cruz no tiene ningún significado religioso concreto, si no que es un símbolo del círculo de la vida-muerte.

Me lo creo. Quiero decir, que paisajísticamente el humano necesita, para no desorientarse, un punto de referencia. Esto los arquitectos lo saben. Si haces un patio simétrico no sabes por donde has entrado ni por donde sales. Así que creo que es eso; una gigantesca referencia visual. 

A partir de este momento empieza la experiencia que creo que es magnífica:


- En primer lugar se asciende a la Loma del Olmo, a través de escalones que a
medida que se avanzan son más bajos, para facilitar la subida y llegar con un ánimo más relajado, más proclive a la meditación. Este es un lugar muy especial donde la protagonista es la naturaleza. 


- A continuación se avanza por el Sendero de las Siete Fuentes; un camino de 888 metros que los allegados de los difuntos deben recorrer para despedirlos en la Capilla de la Resurrección.

Me parece un recorrido muy singular, empezando por lo que mide, 888: un número mágico para muchas tradiciones; desde el número de Jesús (opuesto al 666) hasta el número de la Resurrección o la unión del espíritu con la materia.

Este camino está rodeado por dos tipos de abedules y otros tantos de pinos: las cuatro especies de árboles se suceden según su tamaño y espesura para conseguir que la oscuridad vaya incrementando según se avanza en el recorrido: esto favorece que los que acuden a la ceremonia se pongan cada vez más melancólicos y lleguen con el ánimo adecuado para presenciar la despedida en la Capilla.

- A través de este sendero se llega a la Capilla de la Resurrección, donde se despide a los fallecidos.

Es muy importante que  tiene una entrada y una salida muy diferenciadas. A la entrada se llega con ánimo triste después de recorrer el Sendero de las Siete Fuentes; pero se abandona por un sitio muy diferente: una puerta que te lleva a la armonía de la naturaleza, a la paz, facilitando la vuelta a la normalidad.

¿Es fantástico o no? Tiene más: las tumbas están integradas en el bosque, algunas bastante profundo, y las lápidas son sencillas y pequeñas por dos cuestiones; porque todos son iguales ante la muerte, y porque lo que verdaderamente importa es la naturaleza, no los hombres. 

Además en la Loma del Olmo hay un Jardín de la Memoria, donde descansan las cenizas anónimas y donde se colocan flores y velas para recordar a todos los difuntos. En este vídeo podéis ver lo especial que es el Día de Todos los Difuntos:


Este cementerio alberga a más de 100.000 personas, más todas las que reposan anónimamente, y su construcción se realizó en un momento especialmente difícil en el que había numerosos desempleados, dando trabajo a una gran cantidad de ellos. (¿Podíamos hacer nosotros algo así o qué? Porque lomas de la meditación es Castilla tenemos unas cuantas...y desempleados mejor ni hablamos). Tenéis más info del sitio aquí.


Como os he contado al principio es Patrimonio de la Humanidad, por su especial relación con la naturaleza, y está abierto durante todo el año. Tiene centro de Visitantes y el Dia de Todos los Santos cuenta con un importante número de trabajadores que ayudan a encontrar las tumbas de los seres queridos. (Cuando consiga visitarlo será ese día, y os lo contaré con detalles, of course!)

Espero que os haya gustado este cementerio tan especial y contadme cuales son los vuestros. Estoy deseando ampliar el tema.

Y como hemos empezado con cine, qué mejor que la intro de A dos metros bajo tierra; aquella serie fantástica que nos introdujo, o nos recordó, un tema tan delicado. Una serie extraordinaria con la mejor secuencia final de todas las que he visto hasta ahora.

Con esta cabecera me quedaba siempre pensando, por una parte, que qué valor tenía Alan Ball para poner su nombre en una lápida...y por otra, por qué se entierra a los muerto a 6 feet que es, precisamente, lo que mido yo....que inquietudes...







domingo, 27 de octubre de 2013

Cine para tardes de lluvia

Aquí andaba yo de camino al trabajo bajo chuzos de punta pensando qué ver en estas tardes lluviosas. Que la lluvia en Madrid es estupenda: nos visita menos que la familia lejana. Hasta se puede respirar ese día. Pero es inevitable que tenga ese tono un tanto melancólico de pudo ser pero no fue por se la vida como es, que puede que no sea sino el efecto de ver todo uniformemente gris bajo mojado.

Así que bajo este estado de ánimo y, sobre todo, bajo estas condiciones ambientales, empecé con la que considero la película más lluviosa de mi colección: Closer. 

¿Por qué llueve durante toda la película? Pues no. ¿Por qué se desarrolla en Londres? Pues tampoco. Esta película es para mí la más lluviosa porque con ella pasa como con la lluvia en un cuadro impresionista: todo queda unido por el agua; cielo, aire, adoquines, edificios, paraguas. Un conjunto convertido en un espejo gigante donde el gris vaporoso se refleja hasta el infinito; dando distintos juegos de luz, pero todos formados por el mismo elemento.

Pues así es Closer para mí. Todo queda entrelazado; arriba y abajo, unos con otros....de la forma más brumosa posible sin ver de manera nítida donde acaba lo uno y comienza lo otro. Vamos, que no te enteras de nada. Y cuantas más veces ves la película menos certezas tienes sobre el argumento. Estupenda.

Yo sigo sin saber quien es mejor que otro, y si los hay, y porqué hacen lo que hacen. O no. O yo que sé. En fin, un batiburrillo fantástico de unos personajes muy muy interesantes. Creo que tanto Julia Roberts, como Jude Law, Natalie Portman y Clive Owen están, en esta película, justo justo en su mejor momento.

Además tiene un tema musical destacado que sí que es lluvioso por completo. ¡Qué melancolía y que je ne sais quoi!.

La canción que se llama The Blowers Daughter y todo sigue cuadrando:

La hija del dios del Viento (The Blowers Daughter) se enamoró del dios del Mar. Como castigo su padre la destierra a vivir en la tierra como mortal. El dios del Mar decide vivir  en la tierra con ella, pero si consigue que aprenda a respirar ¡bajo el agua! podrían vivir para juntos siempre.

Ella no puede saber el motivo por el que tiene que aprender tan inusual habilidad, y aunque viven muchos años juntos, nunca lo consigue.

Finalmente, ya ancianos y débiles, él la lleva al fondo del mar donde muere ahogada lentamente...y él regresa a su trono solitario para siempre.

Os advierto que crea adicción, aquí va:





(Uf, ahora voy a estar toda semana cantándola...)



La segunda película inevitablemente unida al agua es Expiación. O mejor, Atonement, como es su nombre original, que parece que suena a un mayor tormento .

Pues en esta película, de la que ya hemos hablado, no solo es que el tono sea el de pudo ser y no fue...el que el agua es un personaje más de la misma, y no precisamente secundario. 

La primera escena cargada de erotismo es cuando Cecilia (Keira Knightley) se introduce en la fuente para recuperar el asa de la vasija que se ha roto.

Al salir se convierte en una "Venus saliendo del Mar" al estilo clásico, y, en concreto, desde mi punto de vista, en El Manantial, de Ingrés, una de las obras más sensuales que nunca he visto (que está en el Museo de Orsay). Y con estas referencias empieza la película. Casi nada.



Y así lo siente también él, Robbie (James McAvoy), pues, casi con miedo, y con un cierto temblor, toca la pátina acuosa de donde acaba de salir, como si fuera su propia piel. Un gesto que parece absurdo pero que lo sentimos como muy muy sensual.




El filme sigue avanzando con el agua: él está en la bañera, preparándose para acudir a la fiesta, y en ese momento ve un avión de guerra, anticipándonos lo que va a ocurrir.

Lo mismo ocurre cuando la pequeña Briony se lanza al río para obligar a Robbie a que la salve; ya entonces la dice que podrían haber muerto los dos por sus tontas fantasías.

Las olas, el mar: es el océano el que trae los recuerdos; es la distancia que les separan y en el entorno donde sueñan estar juntos.

Y finalmente será el agua el que envuelva sus muertes: él fallece en un sótano lleno de goteras, a la orilla del mar, esperando el barco que le lleve de vuelta. Ella, en el túnel de metro, refugiándose de las bombas, por una inundación. En medio: la imaginación de Briony, que no para de lavarse las manos unas y otra vez esperando que el agua se lleve la culpa.

¿Cómo no verla con el sonido de la lluvia de fondo?



Y la tercer película ideal para este tiempo es Match Point. Que no es tan ácuea como las anteriores, pero también es excelente y tiene escenas memorables.

Por supuesto, transcurre en Londres y la campiña británica, que después de los dos filmes anteriores ya tenemos más que relacionados con el tiempo brumoso. Además, como Closer, se mueve en ambientes un tanto melancólicos: galerías de arte, ópera. Pero también en desangeladas y grandes mansiones como en Expiación. Hasta aquí, vamos bien.


Pero es que es el trueno, y la tormenta que le sigue, el que da el pistoletazo de salida a la pérdida de control en la historia; desde ese momento todo se tuerce inevitablemente. Y es entonces cuando ocurre esta escena bajo la lluvia rebosante de pasión, ¿o no?



Y así terminamos esta semana, ¡qué subidón! Que llueva, que llueva...

domingo, 13 de octubre de 2013

Series: novedades de otoño

Por fin ha vuelto el otoño, y con él las series nuevas en la parrilla internacional. Ya os digo que la mayoría son bodrio bodrios; por favor, he tenido que ver como 30 pilotos para encontrar alguna serie que merezca la pena. Esto de rellenar parrilla a lo loco que cosas tiene a veces...

Porque este otoño hay explosión de series-adolescentes con temática tenebrosa, neblina, rodajes nocturnos y mucho mucho cartón piedra. ¡Vamos a ver, que con la HD hay que tener un poquito de cuidado con estas cosas!

Por ejemplo, acaba de empezar Sleepy Hollow, que la esperábamos con cierta ilusión....y ahí se ha quedado. Más serie de terror que otra cosa. Pero también está The Originals (spin-off the Vampire Diaries) y Whitches of East End (rollo Embrujadas). Bueno, que los que os guste esta temática estáis de enhorabuena; parece que es vuestro año. Si alguna se pone interesante al final contadme; pero los pilotos no han sido muy alentadores.

Comedias de situación se han estrenado mil: de madres, de padres, de segundas esposas, de amigos....más de lo mismo. Bueno, no merece la pena ni nombrarlas; en esta temática y con esta calidad creo que cada país produce suficiente para su público.

Así que a lo que íbamos; después de tanta y tanta y tantísima serie regulera os puedo recomendar tres que creo que merecen, y mucho, la pena: 

La primera es Masters of Sex (que no os dé el chungo con el título que yo también pensé que me la habían vuelto a colar en la descarga...ya me entendéis...)

Masters of Sex trata sobre los estudios sobre sexo que llevaron a cabo en la Universidad de St. Louis el ginecólogo William Masters y la psicóloga Virginia Jonhson, estudios que fueron totalmente revolucionarios en la década de los 60 y que cambiaron por completo la visión sobre este tema.

Solo lleva un capítulo y os digo que es espléndido. La serie promete y se ve que ya está pensada la trama, así no creo que nos encontremos con una de estas series de "he pensado bien los primeros cuatro capítulos ¿y ahora que me la financian qué?".

Podemos estar ante una de las sorpresas de la temporada....si no al tiempo. De todas formas es arriesgada, que ya es de agradecer, así que no os la perdáis.



En la BBC se está emitiendo Peaky Blinders, una serie de 8 episodios ambientada en los "bajos fondos" del Birmingham de los años 20.Ya sabéis: apuestas ilegales, alcohol...gangsters y algún que otro comunista. La estoy siguiendo y está bastante bien, además el protagonista,Cillian Murphy, me parece lo suficientemente interesante como para seguir su trayectoria (aunque por ahí digan que físicamente es un poco raro ¿?)

Ahora, el peeeeeeeero es que estoy saturada de irlandeses mafiosos. Vamos, que digo yo que con tantos como emigraron se dedicarían a algo más, pero no, en las series son chungos chungos. Pero todos. Supongo que es que los que no emigraron eran los agricultores pacíficos, porque si no no lo entiendo, vaya fama...

Y es que se han juntado, en el mismo período: Peaky Blinders, Boardwalk Empire (que acaba de volver con la cuarta temporada y espero que la estéis viendo, OMG) y Copper (que va por la segunda): todas de irlandeses maleantes y malhechores. Un poco too much. Vale que no son producciones del mismo país, y que las tres son muy buenas, pero, o te gusta mucho el tema  o tienes que renunciar alguna. Por mi parte Copper ha salido perdiendo...y con Boardwalk a veces se me acumulan capítulos, pero vamos, sé que los termino por ver...







Y la última que he descubierto y que es totalmente fantabulosa de la muerte es Smash: una serie musical del 2012 (¿?) de la que nadie me había hablado (¡¡¡¡???).

Es cine dentro del cine; bueno Broadway dentro del cine, ya que todo gira en torno a la producción de un musical original sobre Marilyn Monroe. 

La serie, como os digo, es genial: cada capítulo es una película es sí misma con muchísima más calidad que algunos de los musicales que he visto últimamente en el cine (y no digo más...).

Solo por estos números musicales merece la pena verla; pero es que la trama tiene también su aquel y los actores están estupendos. Vamos, un 10. Y yo perdiéndomelo durante un año...eso sí, ahora empacho total, ja,ja (risa malvada).

Venga, animarse, que todavía queda un poquito para que lleguen las pelis buenas a la cartelera...




Y para terminar la noticia friki de la semana: el viernes en Madrid se celebró el
I Cat Film Festival, ¿y quien fue? Pues una que os escribe...¿cine y gatos? Si es que no se necesita decir nada más para acudir. Y además Kong nos regaló juguetes por asistir...Plan redondo.

La propuesta fue interesante, aunque el desarrollo dejó mucho que desear; se notaba que era la primera convocatoria, y bueno, faltó ritmo en el desarrollo del acto y cierta sensibilidad a la hora de elegir los videos, para que nos vamos a mentir.

De todas formas me pareció una iniciativa muy interesante ya que el principal objetivo era dar a conocer y ayudar a AGAR, una protectora de animales que se encarga de cuidar a los más de 400 gatos que viven en el Retiro. Os dejo el link para que nos veáis: pero que reguapos todos los asistentes...

Y como sé lo que estáis pensando os diré que os equivocáis como los organizadores; en el Festival apenas había un par de niños y la proporción hombres-mujeres era de 40-60. Asombroso. Y la gran mayoría del público estábamos entre los 28-38 (así por encima). Vamos, una reunión de lo más total.

 Frikis de Star Wars temblad que vienen los seguidores felinos...ja,ja.

Espero que haya muchas más convocatorias para concienciar sobre la adopción. Desde aquí todo mi apoyo: mi gato es de perrera y no le falta ni belleza, ni ternura, ni modales. Algo que no puedo decir de la familia que lo abandonó...

Y para terminar con una sonrisa, os dejo el vídeo con el que todos terminamos llorando, pero de risa..., ¡por favor!

Buena y cinéfila semana...seáis lo que seáis...